Sintesis:
Una
noche en Palermo tuvo lugar una terrible lucha en una de sus
calles más concurridas. Se oyeron disparos y gritos,
apareciendo a la mañana siguiente el cuerpo de Chico
Mangano sobre el pavimento.
Todas las pruebas y los testigos lo atestiguaban: los tres hermanos
de Chico, llamados Romano, Angelo y Sonny, habían sido
los responsables de la matanza. La Policía hizo un gran
despliegue con la finalidad de encontrar a los hermanos, pero
no hubo suerte. Se habían ido...
Dos años después, el abuelo Mangano recibió
una llamada de teléfono desde un país extranjero.
La llamada era de su hijo mayor, Vincenzo Mangano, que había
dejado Sicilia hacía décadas. Vincenzo le dijo
que Romano había sido visto vivo en la misma ciudad en
la que vivía Vincenzo. El abuelo envió inmediatamente
a su quinto hijo junto a Vincenzo con la finalidad de encontrar
y matar a los tres hermanos asesinos. Fue enviado a América,
al pueblo de Paradise, y su nombre era Mario...
